mujeres que se unen de brazos

¿Qué tan difícil es ofender? ¿Con qué rapidez perdona? ¿Se irrita y ofende fácilmente? ¿Vive su vida con llave, cargada y lista para reaccionar? ¿O hace una pausa y da espacio entre usted y la situación? Los problemas menores a los que se enfrenta cada día no deben resultar en una reacción exagerada.

Piense en lo que está saliendo de su vida. La Biblia habla de estar seguros de poner la palabra de Dios en nuestros corazones para que lo que salga sea el fruto del espíritu.

El devocional de hoy señala dos factores contribuyentes que afectan nuestras reacciones: el estrés y el egoísmo. El estrés nos afecta físicamente al drenar nuestra energía, debilitar nuestra salud y causar conflictos innecesarios. El egoísmo es más un problema del corazón. Debemos estar totalmente satisfechos con Jesús y con la posición en la que nos ha colocado. Si miramos a nuestro alrededor lo que otras personas tienen o están haciendo, tendemos a comparar nuestras vidas con las de ellos y nos volvemos lujuriosos, amargos, codiciosos y orgullosos.

Cuando vivimos nuestras vidas por amor, seremos agradecidos en lugar de codiciosos, contentos en lugar de insatisfechos y siempre queriendo más, felices por el éxito de los demás en lugar de envidiosos.

DESAFÍO: Elige reaccionar a las circunstancias difíciles de manera amorosa en lugar de irritarte.

Algunos versículos para rezar:

Colosenses 3: 12-14, Filipenses 4:6-7, Éxodo 18:17-23, Proverbios 25:16, Mateo 12:34, Santiago 4:1-3, Efesios 4:31, 1 Timoteo 6:9-10.

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