A veces, el tamaño Sí importa

Historia
Una mujer negra de 47 años se presentó para un examen ocular de rutina. No reportó quejas visuales u oculares. Su historial sistémico no contribuía. No tomó medicamentos y no informó de alergias de ningún tipo.
Datos de diagnóstico
Su agudeza visual mejor corregida midió 20/20 U. O. a distancia y cerca. El examen externo fue normal, sin evidencia de defecto pupilar aferente. Sus hallazgos en el segmento anterior fueron normales. La presión intraocular fue de 18 mm Hg U. S. Los hallazgos pertinentes del fondo se ilustran en las fotografías.

Esta mujer de 47 años se presentó para un examen ocular de rutina. ¿Nota algún hallazgo significativo del fondo de ojo (D. O. a la izquierda, S. O. a la derecha)?

Su diagnóstico
¿Cómo abordaría este caso? ¿Necesita este paciente pruebas adicionales? ¿Cuál es su diagnóstico? ¿Cómo manejarías a este paciente? ¿Cuál es el pronóstico probable?
Diagnóstico
El diagnóstico en este caso son discos anomolos. Las pruebas adicionales podrían incluir rejilla de Amsler, campos visuales de umbral central para descartar déficits, fotodocumentación y monitoreo para el desarrollo de neovascularización subretiniana peripapilar.1 Oftalmoscópicamente, muchos pacientes presentan una variación considerable en el tamaño del disco óptico. El tamaño y la forma de un disco óptico pueden verse influenciados en parte por el error de refracción. A veces, puede ser difícil determinar si el tamaño del disco está dentro o fuera de los límites normales.
Megalopapilla, un disco óptico anormalmente grande, es extremadamente raro.2,3 Sin embargo, la micropapilla es más común y justifica su inclusión en el diagnóstico diferencial de cualquier niño con visión deficiente en uno o ambos ojos. Otras malformaciones congénitas de disco suelen ir acompañadas de defectos de campo que pueden confundirse con una enfermedad adquirida. O bien, los defectos se pueden malinterpretar regularmente como inflamación de la cabeza nerviosa. En ocasiones, esto hace que los pacientes se sometan a procedimientos de diagnóstico innecesarios, como imágenes por resonancia magnética.4
Los diagnósticos diferenciales de apariencia discal anómala incluyen estafiloma posterior( derrame escleral), coloboma (muesca congénita), disco de gloria matutina (anomalía fibroglial congénita), drusa de disco óptico y disco hipoplásico (disco pequeño secundario a axones disminuidos).1-10 Educamos a esta paciente con respecto a la singularidad de su presentación y nuestra justificación para capturar documentación fotográfica. Debido a que no había evidencia de fuga de líquido, neovascularización coroidea o fosa óptica, la intervención directa fue innecesaria.1-8
1. Alexander LT. Anomalías congénitas y adquiridas de la cabeza del nervio óptico. En: Alexander LS. Atención Primaria del Segmento Posterior. Appleton & Lange: Norwalk, Conn., 1994:89-170.
2. Swann PG, Coetzee J. Megalopapilla. Clin Exp Optom. 1999 Sep-Oct; 82 (5): 200-2.
3. Sampaolesi R, Sampaolesi JR. Cabezas de nervio óptico grandes: megalopapilla o megalodiscos. Oftalmol Int. 2001;23(4-6):251-7.
4. Sowka JW, Luong VV. Defectos del campo visual bitemporales que imitan la compresión quiasmal en ojos con síndrome de disco inclinado. Optometría. 2009 May; 80 (5): 232-42.
5. Lempert P. Hipoplasia del nervio óptico y ojos pequeños en presunta ambliopía. J AAPOS. 2000 Oct; 4 (5): 258-66.
6. Berk AT, Yaman A, Saatci AO. Hallazgos oculares y sistémicos relacionados con colobomas de disco óptico. J Estrabismo Oftalmológico Pediátrico. 2003 Sep-Oct; 40 (5): 272-8.
7. Beuchat L, Safran AB. Hipoplasia del nervio óptico: diámetro papilar y correlación clínica. Neurooftalmol de J Clin. 1985 Dec; 5 (4): 249-53.
8. Chan RT, Chan HH, Collin HB. Síndrome de la gloria matutina. Clin Exp Optom. 2002 Nov;85(6): 383-8.
9. Doyle E, Trivedi D, Good P, et al. Demostración de tomografía de coherencia óptica de alta resolución de membranas que abarcan fosas de disco óptico y colobomas. Br J Ophthalmol. 2009 Mar; 93 (3): 360-5.
10. Spencer TS, Katz BJ, Weber SW, et al. Progresión de discos ópticos anómalos a drusas de discos ópticos visibles. J Neurooftalmol. 2004 Dec; 24 (4): 297-8.

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